¿Qué es la Norma 26 en la Ciudad de México?

En el mundo de la arquitectura y la construcción en la CDMX es común escuchar hablar de la "Norma 26". Si no te dedicas a esto, probablemente nunca la habías escuchado, así que te la explicamos de forma simple.

La Norma 26 es una Norma General de Ordenación creada por SEDUVI, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Ciudad de México. En términos generales, permite construir más niveles de los que normalmente autoriza la zonificación de un predio, siempre y cuando el proyecto sea vivienda de interés social o popular, con precio de venta accesible.

Un poco de historia

La norma nació en 2010, pero en 2013 fue suspendida: algunos desarrolladores obtenían los permisos para construir vivienda "accesible" y después la vendían muy por encima del precio permitido. Se reactivó en 2021 y, entre 2025 y 2026, el gobierno de la ciudad estableció reglas más claras y un seguimiento más puntual a cada proyecto, para evitar que se repitan esos abusos.

¿Dónde y cómo aplica?

La Norma 26 no es para cualquier predio. Aplica en zonas con uso de suelo habitacional o mixto, y en algunos casos también en zonas con valor patrimonial, aunque ahí las restricciones son mayores.

En términos generales, así funciona:

  • Se evalúa el predio y su ubicación dentro de la ciudad.
  • Se calcula cuánto se puede construir de más: por ejemplo, cerca del Centro Histórico se pueden autorizar hasta seis niveles adicionales, y en otras zonas hasta ocho.
  • El proyecto debe venderse a un precio tope definido por la autoridad (para 2026, ronda los 2 millones de pesos por vivienda).
  • Debe cumplir criterios de sustentabilidad, como uso eficiente de agua y energía.

Si un proyecto no cumple estos requisitos, la autoridad puede cancelar los permisos otorgados.

¿Por qué existe?

La Ciudad de México necesita más vivienda accesible, pero busca evitar que la ciudad siga creciendo hacia zonas de conservación. La Norma 26 intenta resolver ese equilibrio: aprovechar mejor el suelo que ya es urbano en lugar de seguir expandiendo la mancha urbana. Hoy es una norma vigente y activa, y se le menciona incluso como parte de las estrategias para frenar la gentrificación en la ciudad.

En pocas palabras, La Norma 26 es, en el fondo, un intento de responder a una pregunta que la CDMX lleva años enfrentando: cómo construir más vivienda accesible sin sacrificar el orden y el carácter de la ciudad ya existente. No siempre lo ha logrado sin tropiezos, pero su historia —y su regreso con reglas más claras— dice mucho de hacia dónde va el desarrollo urbano en la capital.

 

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