La Penúltima

Este proyecto consiste en la remodelación de un restaurante que redefine su funcionamiento a lo largo del día para adaptarse a las rutinas de sus usuarios.La idea central surge de la necesidad de ofrecer, durante las horas laborales, un espacio funcional y atractivo para quienes trabajan en el área, que por la noche se transforma en un punto de encuentro más relajado para reunirse y disfrutar de bebidas en un ambiente distinto.

La ubicación fue un factor determinante en las decisiones de diseño, al encontrarse en la Colonia Juárez, CDMX,  el contexto al que responde es de alta actividad diaria y flujo peatonal. El proyecto buscó captar la atención de quienes transitan por el entorno inmediato, generando un espacio visualmente atractivo que invitara a entrar. Uno de los principales retos del sitio fue la escasa iluminación natural, por lo que la estrategia arquitectónica se enfocó en dar “vida” al espacio mediante una paleta de tonos neutros complementados con acentos de color, así como una cuidadosa intervención lumínica.

Antes de convertirse en restaurante, el inmueble albergaba un uso completamente diferente, lo que implicó un proceso de reinterpretación espacial y funcional. Al tratarse de una remodelación, la estructura existente condicionó el diseño del nuevo layout. Se respetaron elementos clave como la ubicación de la barra y los baños, integrándolos de manera coherente a la nueva propuesta espacial. Esta condición llevó a una optimización del espacio y a un ejercicio de diseño que dialoga con lo preexistente, transformándolo sin perder su lógica original.

La selección de materiales respondió al presupuesto establecido y a un proceso de colaboración entre el cliente y el taller, tomando como base un moodboard inicial que permitió orientar las decisiones de diseño tanto en términos estéticos como funcionales. El resultado es un espacio acogedor y versátil, capaz de adaptarse a distintas atmósferas a lo largo del día.

Más allá de la remodelación física, el proyecto representa un ejercicio de reactivación espacial, demostrando cómo el diseño puede transformar un lugar previamente oscuro y ajeno a la actividad gastronómica en un espacio activo y atractivo. La intervención pone en valor lo existente y evidencia el potencial de la arquitectura para adaptar estructuras definidas a nuevas formas de uso y experiencia.